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La Coctelera

Categoría: SALUD

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EL SEXO DEL BEBE

La ecografía no ha perdido la carrera con los métodos tradicionales para identificar el sexo del bebé. Pruebe algunas de estas técnicas, pero advertimos que su efectividad puede ser del 50 por ciento.

Aunque muchas personas crean con fidelidad en estos métodos tradicionales, nada más certero que una ecografía para determina el sexo del bebé con exactitud.

La primera debe tomarse entre la semana 11 y la 14 de embarazo, para definir si todo va por buen curso. Cerca de la semana 22 se determinará si serán padres de un niño o una niña.

La forma de la barriga es la primera de una serie de métodos tradicionales para hacer este hallazgo.

La ‘norma' dice que si es ancha y la mujer se pone caderona, seguramente tendrá una mujer, pero si por el contrario, es puntuda y pequeña, no hay duda de que nacerá una varón. Aunque la apreciación de este contorno, no deja de ser una opinión subjetiva. Naira Oviedo tiene 17 semanas y aprovechando que no sabe lo que espera, quisimos aplicar con ella algunos de estos métodos.

Haga la prueba

  • El anillo: el primer paso es buscar a una pareja casada y que mantenga una relación estable, para tomar prestado su anillo de bodas. Cuando ya lo tenga, la futura madre debe arrancar uno de sus cabellos. Este se amarra en la argolla y después se eleva sobre la palma de la mano de la embarazada.

     

    En el caso de Naira, el aro se movió fuertemente en forma circular sobre su mano, lo que inmediatamente dejó ver que tendrá una niña (si se hubiera movido en línea recta sería un niño) a pesar de su opinión, porque tiene la idea fija de que tendrá un niño y por eso ya ha comprado ropa azul. Pero esta es la primera, aún faltan más cábalas. Vamos por la segunda.

  • La aguja: a medida que fuimos aplicando los otros métodos el panorama cambió para esta mamá. Tomamos una aguja enhebrada con hilo e hicimos la misma técnica de colgarla sobre la mano de la embarazada. Y en este caso, su movimiento frenético en forma de línea determinó que nacería Jacobo, como quiere llamarlo Naira, aunque el papá del bebé vote por Sebastián.
  • Las sillas: luego pusimos un tenedor en una silla y un cuchillo en otra. Tapamos los cubiertos y le pedimos a ella que se sentara en una. Escogió la del cuchillo. Una señal más de que nacerá un varón.
  • Tabla china: su existencia puede ser una leyenda, así como la historia que se le atribuye. Se asegura que hizo parte de una familia real china y que es usada desde hace 700 años para predecir el sexo del niño, casi con un 99 por ciento de confiabilidad.

     

    Se deben tener en cuenta dos aspectos. El primero, la edad lunar de la mamá, que es la misma que tiene en el momento de la gestación, más uno. Pero si la mujer nació en enero o febrero se le suman dos. En la columna vertical están los meses, en el que se debe ubicar el momento en el que se concibió al niño.

    Es decir, Naira tiene 22 años y nació en enero, entonces se suman 2 = 24. Ella calcula que su bebé fue concebido en julio. De esta forma, la tabla china también determinó que será mamá de un varón.

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LA PILDORA

La anticoncepción de emergencia debe contar con orientación médica. Si se hace de forma indebida, podría tener efectos a largo plazo.

La anticoncepción de emergencia debe utilizarse con moderación. Su uso frecuente no sólo puede disminuir la efectividad del método sino alterar los patrones de la ovulación -inhibirla o retrasarla-, lo que dificulta el cálculo de los días fértiles.

 

Debe ser prescrita por un médico, ya que el objetivo es saber por qué se recurre a ella. Lo ideal es hacerlo sólo una vez -máximo dos- y al mes siguiente comenzar a planificar. Si, por el contrario, se utiliza con intervalos menores a dos meses, los efectos no se hacen esperar en la mujer: según Juan Carlos Ramírez, ginecólogo de Profamilia, es posible que se lleguen a formar quistes en los ovarios (por ovulaciones que quedaron detenidas), haya retención de líquido, malestar en los senos, dolor de cabeza o alteración del periodo menstrual (deja de venir o llega muy seguido, hemorragias o ausencia de menstruación).

 

"No es lógico utilizarlo de forma frecuente, ya que debe entenderse como un método de planificación de emergencia. Si se usa sólo una vez, se desordena el comportamiento natural de los ovarios de forma temporal y al ciclo siguiente se ajusta nuevamente. Pero al hacerlo de forma continua, es posible que se alteren otras hormonas diferentes a las de la ovulación y haya, por ejemplo, ausencia de periodo menstrual, crecimiento inadecuado del endometrio o compromiso del sistema óseo", señala Cecilia Hernández, ginecoobstetra especialista en medicina reproductiva.

 

Cómo actúa y efectos secundarios

Este tipo de anticoncepción actúa de la siguiente manera: altera la ovulación o los procesos posteriores a ésta; produce cambios en el moco cervical para evitar el ascenso de los espermatozoides (lo hace impenetrable) e impide la implantación del óvulo fecundado.

 

Sus efectos secundarios pueden ser náuseas, vómito, dolor de cabeza y congestión en los senos, que duran máximo 24 horas después de ingerir el medicamento. "También pueden haber alteraciones en el ciclo menstrual: a la mitad de las mujeres les llega el periodo en la fecha esperada; a un 23 por ciento se les puede adelantar cinco días y a un 27, atrasar por cinco días", explica Juan Carlos Vargas, ginecólogo de Profamilia.

 

Si se toma cuando el endometrio está crecido, es posible que se presente un primer sangrado, que suele ser abundante, y luego uno posterior. Los cambios menstruales varían de acuerdo con el momento del ciclo en que se ingieran las píldoras, indica Vargas.

 

Efectividad

La anticoncepción de emergencia reduce en un 85 por ciento la posibilidad de un embarazo. "Creer que al tomarla no va a haber embarazo y hay protección por más tiempo es un error, pues sólo protege por 24 horas", añade Vargas.

Se recomienda tomar estas píldoras lo más pronto posible a la relación sexual, dentro de las primeras 72 horas. Un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) demostró, incluso, una efectividad hasta de 120 horas, aunque entre la hora 73 y la 120 se observó una duplicación de embarazos (2,6 por ciento) en comparación con las primeras 72 horas, cuyo porcentaje de gestaciones fue del 1,64.